PRIMERA PLANA
EL GOLPE

DIFERENCIA ENTRE INFORMACIÓN Y PUBLICIDAD
Medios de comunicación hambrientos de publicidad
Fuentes militares alertaron primero
Fiscal General, hombre inteligente y probo
  • DIFERENCIA ENTRE INFORMACIÓN Y PUBLICIDAD

    El prestigiado escritor, periodista y analista político Jorge Fernández Menéndez, columnista del periódico Excélsior en su misiva de fecha 07 de julio de 2016 dentro de su artículo denominado “Razones”, nos invita a reflexionar y a distinguir entre lo que es verdaderamente la información y la publicidad.

    El citado autor en su artículo titulado “Caro Quintero: información y publicidad” le realiza un duro señalamiento a la revista Proceso por el encuentro que tuvo con el delincuente Rafael Caro Quintero, a la cual imprimieron como una entrevista desde la clandestinidad.

    En el artículo el autor nos invita a reflexionar sobre la pertinencia periodística de entrevistar a un prófugo de la Justicia y la legitimidad que puedan tener las declaraciones de un personaje como Rafael Caro Quintero y de una entrevista como la realizada por la revista Proceso.

    Lamentablemente, diferentes medios de comunicación -locales y naciones- sedientos y/o hambrientos de publicidad replicaron con fuerza el texto de la revista y catalogaron al interpelado como el gran héroe, sin preocuparse de que su contenido es solo apología del delito al darle fuerza a Rafael Caro Quintero, "El Narco de Narcos".

    Pero lo más grave y alarmante de todo esto es, que varios noticieros que refieren ser objetivos y profesionales le dieron “gratuitamente” sus principales espacios a este narcotraficante al titular o cabecear sus notas de una manera más que irrespetuosa “Regaña Caro Quintero a Fiscal González Nicolás”, otros “Desmiente Caro Quintero a Fiscal González Nicolás”. ¡Qué barbaridad!... Con esto solo exhibieron su bajo nivel profesional y bajo nivel periodístico. ¡Qué pobreza!

    El Fiscal General del Estado, Jorge González Nicolás, hombre probo, honrado y cabal, quien es respaldado por sus resultados al pacificar el estado de chihuahua, fue amparado por varias agencias Norteamericanas cuando dio a conocer que Caro Quintero le había declarado la guerra a “El Chapo Guzmán”.

    Información que también tuvo como fuente al General Alfonso Duarte Múgica, comandante de la Tercera Región Militar, quien señaló que Caro Quintero, planeaba continuar con el tráfico de mariguana, metanfetaminas y cocaína por “El Triángulo Dorado” comprendido por los estados de Sinaloa, Durango y Chihuahua.

    Según Duarte Múgica esta guerra tendría su origen luego de que un comando armado atacara el rancho La Tuna, situado en La Noria, Baridaguato, Sinaloa, el pasado 11 de junio.
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    A continuación y de manera respetuosa nos permitimos transcribir columna de Jorge Fernández Menéndez, publicada por el periódico Excélsior.

    Caro Quintero: información y publicidad

    -Compadre, necesitamos soltar al gringo —le dijo Don Neto a su joven e impetuoso socio, Caro Quintero.-No puedo, compadre, porque ya lo madrearon y se está muriendo. Testimonio de Samuel Ramírez Razo, El Samy, encargado de la tortura a Enrique Camarena, citado por Tim...

    Hace apenas una semana, en el Foro de Atención a Víctimas me preguntaron si yo entrevistaría a algún destacado narcotraficante. Contesté lo que siempre he contestado: que no. Que me parecía una forma de hacerle publicidad a un delincuente peligroso y que tanto había dañado a la sociedad. Alguien dijo que los narcos también tenían derecho a dar su versión e incluso a decir quiénes los protegían y dije que sí, que para eso tenían a su disposición al Ministerio Público, para hablar de lo que quisieran, desde los delitos que cometieron o no, y sobre sus redes de protección y operación. Pero da la casualidad que los grandes delincuentes que con entrevistas o información manipulan a medios o comunicadores, en forma no siempre gratuita, jamás se atreven a ratificar esas declaraciones donde importa, que es ante la justicia.

    Todo esto viene a cuento por la entrevista que le dio Rafael Caro Quintero a Proceso. Ahora resulta que Caro Quintero ni siquiera tuvo que ver con la muerte del agente de la DEA, Enrique Camarena; Caro, por supuesto, no trabaja en el narcotráfico ni tiene nada que ver con los enfrentamientos que se han dado en Sinaloa, tampoco tiene una alianza con grupos ligados a los Beltrán Leyva. Vive, dice, casi en la pobreza y es fotografiado en un rancho, junto a un altar de muertos y una cama desvencijada. La reportera que lo entrevista dice que le parece un hombre más preparado y articulado que El Chapo Guzmán, y que por eso, personajes como el propio Chapo o El Mayo Zambada, lo respetan. Y por eso, dice, el capo se ampara en códigos de silencio y eso le parece muy aceptable.

    La verdad es que no es creíble y resulta desconcertante que se publique sin un mínimo de análisis crítico. Caro Quintero no sólo participó en el asesinato de Enrique Camarena (y en muchísimos otros, incluso cuando ya estaba en la cárcel), sino que además fue el principal participante en el secuestro y la brutal tortura del agente de la DEA. Eso está ampliamente documentado y fue consecuencia del decomiso del rancho El Búfalo, en noviembre de 1984, el mayor sembradío de mariguana conocido hasta hoy, donde miles de campesinos jornaleros trabajaban sembrando y cosechando la droga para Caro Quintero. Camarena fue quien descubrió ese rancho y la DEA obligó a su decomiso, en un contexto donde Caro, Don Neto, Félix Gallardo y otros, habrían tenido, según testimonios públicos en Estados Unidos, un acuerdo con la CIA para entrenar miembros de la contra nicaragüense y enviarles armas a cambio de que pudieran traficar cocaína desde Centroamérica. Era el gobierno de Ronald Reagan.

    Lo cierto es que Camarena y el piloto mexicano Alfredo Zavala fueron secuestrados por órdenes de Caro y sometidos a días de tortura antes de ser asesinados. Caro participó personalmente en esos hechos.

    No sabemos si Caro está aliado hoy con alguno de los cárteles, pero sí que sin el respaldo de alguno de ellos no hubiera subsistido tantos años en prisión, y tampoco hubiera quedado en libertad en una oscura operación judicial. La información de que ha entrado en confrontación con El Chapo Guzmán proviene de agencias de inteligencia de México y de Estados Unidos. Tampoco vive en la pobreza porque él y su familia tienen muchas propiedades y negocios, sobre todo en Jalisco, que nunca les fueron expropiados. Apenas en mayo, el Departamento del Tesoro puso en su lista negra a Diana Espinoza Aguilar, pareja de Caro Quintero, prohibiéndole a todo ciudadano o empresa estadunidense hacer negocios con ella o sus asociados.

    Con Caro o sin él, lo que existe es una suerte de vuelta de tuerca en la lucha entre distintos grupos criminales, que es la causa directa del aumento de los asesinatos cometidos en el último semestre. Una lucha que tiene vigencia en Sinaloa (de allí el insólito, porque nunca había ocurrido, el ataque a Badiraguato y a la casa de la madre de El Chapo Guzmán), en Chihuahua y también en Guerrero, Tamaulipas, Veracruz y Michoacán. Es una vuelta de tuerca con varios actores diferentes y con una ruptura de diversas alianzas en un caso o en la profundización de conflictos entre grupos criminales en otros. Mucho tiene que ver con el control de pasos fronterizos y con la producción y tráfico de drogas sintéticas por una parte y de heroína por la otra. Y según las agencias de inteligencia, Caro Quintero sí está involucrado en estos procesos.

    Uno puede tomar la decisión de entrevistar o no a un narcotraficante o a cualquier personaje, pero lo cierto es que no puede entrevistarlo bajo las condiciones que ese personaje le imponga. Es la diferencia entre información y publicidad.

    http://m.excelsior.com.mx/opinion/jorge-fernandez-menendez/2016/07/26/1107147?mc_cid=edc63ee8d6&mc_eid=0a876ee712

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